1. Limpia los champiñones
Retira con cuidado los tallos de los champiñones y reserva los sombreros. Límpialos con un paño ligeramente húmedo o con un lavado rápido, evitando dejarlos en remojo. Pica finamente los tallos para aprovecharlos en el relleno.
2. Prepara el sofrito
Pela y pica la cebolla y los dientes de ajo en trozos pequeños. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio y sofríelos durante 3-4 minutos, hasta que la cebolla esté tierna y ligeramente transparente.
Añade los tallos picados y cocina otros 3 minutos para que pierdan parte de su humedad.
Incorpora la carne picada de ternera y desmenúzala con una cuchara de madera. Salpimienta al gusto y cocina hasta que pierda el color rosado y esté completamente hecha.
Si deseas un toque más aromático, añade el vino blanco y deja que se evapore. Termina incorporando el perejil fresco y mezcla bien.
4. Rellena los champiñones
Precalienta el horno a 190 °C, con calor arriba y abajo. Coloca los sombreros de los champiñones sobre una bandeja con papel de horno, con la cavidad hacia arriba.
Rellena cada champiñón con una pequeña porción de la mezcla de ternera, presionando suavemente para que el relleno quede compacto sin romper los sombreros.
5. Añade el queso y hornea
Reparte la mozzarella rallada sobre los champiñones rellenos. Introduce la bandeja en el horno durante aproximadamente 12-15 minutos, hasta que los champiñones estén tiernos y el queso se haya fundido y dorado ligeramente.
Comprueba que el centro del relleno alcance al menos 71 °C para garantizar una cocción segura de la carne picada.
6. Sirve y disfruta
Retira la bandeja del horno y deja reposar los champiñones durante 2 minutos. Termina con un poco de perejil fresco y sírvelos calientes, recién hechos.