Si hay algo mejor que disfrutar de un partido del Mundial con amigos o familia, es hacerlo con unos deliciosos bocados de ternera. Crujientes por fuera, jugosos por dentro y elaborados con carne de calidad. Porque cuando una receta tiene pocos ingredientes, la diferencia la marca la carne.
Para conseguir el mejor resultado, recomendamos utilizar carne de ternera de Carnicería Los Zamoranos, procedente de terneras criadas en libertad en Zamora, seleccionadas por su ternura, sabor y jugosidad.
Ingredientes (4 personas)
- 500 g de carne de ternera para freír o cocinar en dados
- Harina de trigo
- 2 huevos
- Pan rallado crujiente
- Sal al gusto
- Pimienta negra
- Ajo en polvo
- Pimentón dulce
- Aceite de oliva para freír
Paso a Paso
1. Preparar la carne
Corta la carne de ternera en pequeños dados de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.
2. Sazonar
Añade sal, pimienta, ajo en polvo y una pizca de pimentón dulce. Mezcla bien para que cada trozo quede perfectamente condimentado.
3. Empanar
Pasa los dados de ternera por:
- Harina
- Huevo batido
- Pan rallado
Si deseas un acabado más crujiente, puedes repetir el paso del huevo y el pan rallado.
4. Freír
Calienta abundante aceite de oliva a unos 170-180°C y fríe la carne en pequeñas tandas durante 3 o 4 minutos, hasta que quede dorada y crujiente.
5. Escurrir y servir
Retira los bocados de ternera y colócalos sobre papel absorbente. Sirve calientes acompañados de tus salsas favoritas.
El Secreto Está en la Calidad de la Carne
Aunque la receta es sencilla, el resultado depende en gran medida de la calidad de la carne utilizada. Una buena ternera aporta más sabor, mejor textura y una jugosidad incomparable.
Por eso, en Carnicería Los Zamoranos apostamos por carne de terneras criadas en libertad en Zamora, seleccionada cuidadosamente para ofrecer una experiencia gastronómica excepcional en cada bocado.
Una Historia de Mundial, Amigos y Buena Carne
Es noche de Mundial. El salón está preparado, las bebidas están frías y todos esperan con ganas el comienzo del partido. Sobre la mesa, una bandeja repleta de bocados crujientes de ternera recién hechos desprende un aroma irresistible.
Mientras rueda el balón, las conversaciones se mezclan con los comentarios sobre las jugadas. Entre ataque y ataque, la bandeja empieza a vaciarse. Los más pequeños repiten una y otra vez, los amigos discuten sobre quién marcará el próximo gol y la familia comparte risas y buenos momentos.
Cuando llega el gol que decide el encuentro, todos se levantan para celebrarlo. Entre abrazos, alegría y emoción, queda claro que las mejores noches no solo se recuerdan por el fútbol, sino también por los momentos compartidos alrededor de una buena mesa.